Las formícidas proceden del plano de Mechanus. Buscan colonizar todo lo que ven e incorporar a todos los seres vivos a su hormiguero como obreros. Expansionistas en extremo, su objetivo es extender colonias hasta que lo hayan tomado todo y sus órdenes sean incuestionables. Para impulsar este fin, atacan a todas las criaturas, normalmente para ponerlas a trabajar construyendo y expandiendo ciudades. Las formícidas se encargan del mantenimiento de estos obreros "reclutados" así como de aquellos que son dominados mentalmente por el poder de sus capataces. Una formícida parece un cruce entre una hormiga y un centauro. Todas ellas están cubiertas por un caparazón rojo parduzco; su tamaño y apariencia varían dependiendo del tipo. Combate Por regla general, las formícidas son agresivas, buscando someter todo lo que encuentran. Atacan inmediatamente y luchan hasta la muerte, aun cuando perciben la más leve amenaza hacia su hormiguero o su reina. Cualquiera de ellas también atacará sin dilación cuando se lo ordene un superior. Todas las formícidas que se encentren a 50 millas o menos (80 Kilómetros) o menos de su reina estan constantemente en comunicación. Cuando una es conciente de un peligro particular, todas ellas lo son. Si alguna de ellas no está desprevenida, ninguna lo estará. En un grupo de formícidas, ninguna se considera flanqueada si no lo están todas. La sociedad formícida Las formícidas construyen fabulosas ciudades hormiguero en las que viven cientos de criaturas. Nacen dentro de su posición social, sin posibilidad de progresar. Las obreras obedecen las órdenes dadas por las soldado, las myrmarcas o la reina. Las soldado llevan a cabo la voluntad de sus superiores myrmarcas o de la reina. Las myrmarcas solamente cumplen órdenes de la reina, aunque tienen diferentes grados dependiendo del servicio prestado. No hay posiciones de poder, sino de prestigio. Las myrmarcas más prestigiosas protegen a la reina. Las capataces tienen el mismo rango que las soldado, pero rara vez interactúan con otras formícidas.
Formícida Obrera
Esta criatura tiene casi el tamaño de un chacal o un perro de presa. Se parece a una hormiga, pero mantiene su cabeza y tórax erguidos. La criatura posee hombros parecidos a los de los humanos y brazos que terminan en manos rudimentarias con garras romas. Las obreras son las formícidas más comunes y de categoría mas baja. Existen solamente para servir, realizando todas las tareas, necesarias y humildes, que hagan falta en el hormiguero. Aunque no pueden hablar, pueden expresar conceptos simpes, como el peligro, mediante movimientos corporales. Sin embargo, gracias a la mente colectiva, pueden comunicarse bastante bien, aunque su inteligencia sigue limitando los conceptos que son capaces de comprender. Una obrera mide cerca de 3 pies de largo y unos 2 y medio pies de alto de frente. Pesa cerca de 60 libras. Sus manos solamente son aptas para el trabajo manual.
Combate
Las obreras solamente luchan para defender sus ciudades hormiguero, mordiendo con sus mandíbulas. Las formícidas pueden unirse para sanar heridas. Ocho obreras juntas pueden sanar las heridas de una criatura como si emplearan un conjuro de curar heridas graves.
Formícida Soldado
Esta criatura es casi tan grande como un poni. Se parece a una hormiga, pero mantiene su cabeza y tórax erguidos. Su boca tiene mandíbulas de apariencia poderosa. La criatura posee hombros parecidos a los de los humanos y brazos que terminan en manos potentes con garras afiladas y tiene un aguijón en su abdomen. Las formícidas soldado solamente existen para luchar. Estas criaturas, que están solo ligeramente en rango por ensima de las obreras, pueden comuncarse de manera mas eficaz a través de la mente colectiva para transmitir planes de batalla e informar a sus superiores. No pueden hablar de ninguna otra forma. Una formícida soldado mide cerca de 5 pies de largo y unos 4 pies y medio de alto de frente. Pesa unas 180 libras.
Combate
Las formícidas soldado son combatientes peligrosas y utilizan a la vez sus garras, su mordisco y un aguijón venenoso. Gracias a la mente colectiva, atacan con tácticas coordinadas y extremadamente eficaces. Las formícidas soldado al herir a una víctima le aplican veneno con su aguijon. Salvación de fortaleza CD 14, daño inicial y secundario 1d6 Fuerza.
Formícida Capataz
Esta criatura es casi tan grande como un poni. Se parece a una hormiga, pero mantiene su torax y cabeza erguidos, y no parece que tenga boca. La criatura posee hombros parecidos a los de los humanos y brazos que terminan en manos potentes con garras afiladas y tiene un aguijón en su abdomen. Las formícidas capataces son similares a las soldado sin mandíbulas, de hecho, ni siquiera parececn tener boca. Estas formícidas solamente se comunican telepáticamente y obtienen su sustento de las energías mentales de aquellos a los que dominan. Su deber es reunir y controlar a las criaturas no formícidas para su integración en el hormiguero. Para decirlo con sencillez, las capataces esclavizan a otras criaturas. No les divierte controlar a otros, pero creen que es la única forma eficaz de extender el hormiguero a todos los lugares, un fin deseable para todas las criaturas racionales. Cuando una capataz pueda arreglárselas para "reclutar" a un trabajador sun tener que utilizar su aptitud de dominar monstruio, lo hará sin dudarlo. Los pocos que han logrado escapar hablan de las ciudades hormiguero de las formícidas calificándolas de "campos de trabajo". Aunque estos ajenos no son crueles, si son impasibles y carecen de compasión.
Combate
Siempre que pueden, las formícidas capataces cuentan con sus esclavos dominados para que luchen por ellas, aunque, si resultara necesario, podrían defenderse a sí mismas con sus peligrosas garras y su aguijón venenoso. Una formícida capataz puede utilizar su aptitud de dominar monstruo sobre cualquier criatura, como si fuera un conjuro lanzado por un lanzador de 10° nivel (salvación de voluntad CD 19 niega), aunque el receptor puede ser de cualquier tipo y tener tamaño Ggrande como máximo. Toda criatura que tenga éxito en su salvación no resultará afectada por la aptitud de dominar monstruo de esa misma formícida capataz durante 24 horas. Una sola capataz puede dominar hasta cuatro sujetos a la vez. Ninguna formícida capataz se encuentra nunca sola: una criatura dominada (no formícida), la acompaña en todo momento. Las formícidas capataces al herir a una víctima le aplican veneno con su aguijon. Salvación de fortaleza CD 14, daño inicial y secundario 1d6 Fuerza.
Formícida Myrmarca
Esta criatura es casi tan grande como un caballo ligero. Se parece a una hormiga, pero mantiene su cabeza y tórax erguidos. Su boca tiene mandíbulas de apariencia poderosa, y lleva un casco de bronce elaborado. La criatura posee hombros parecidos a los de los humanos y brazos que terminan en manos potentes con carras afiladas y tiene un aguijón en su abdomen. Las myrmarcas son la elite de la sociedad formícida. Estas criaturas, superiores en gran medida a las que se encuentran por debajo de ellas, son individuos con objetivos, deseos y pensamientos creativos. Sin embargo, es muy raro que entren alguna vez en conflicto con los deseos de la reina, pues la mayoría de las myrmarcas todavía le son muy leales. Las myrmarcas son las comandantes de los ejércitos y líderes de las comunidades formícidas. Son las manos de la reina, cimpliendo sus órdenes y asegurando que todo se haga exactamente como ella desea. También cumplen un papel secundario erradicando el caos dónde y cuando sea posible. Aquellos que fomentan el desorden, especialmente las criaturas que lo adoran o personifican (Como los slaad), son los enemigos odiados de las myrmarcas. Una formícida myrmarca mide unos 7 pies de largo y cerca de 5 y medio pies pies de alto de frente. Esta criatura pesa aproximadamente 1500 libras y tiene garras capaces de manipular tan cuidadosamente como las manos humanas. Cada myrmarca luce un yelmo de bronce para indicar su posición (cuanto más elaborado sea este, mayor será su prestigio). Las myrmarcas hablan formícido y común.
Combate
Las garras de las myrmarcas son como manos; por tanto, no están diseñadas para el combate. En ocasiones, las myrmarcas atacan a distancia empleando jabalinas cubiertas con veneno de sus propios aguijones. Estas criaturas luchan con inteligencia, ayudando a las que están por debajo de ellas (en caso de estar presentes) y dirigiéndolas gracias a la mente colectiva. No obstante, si hubiera presentes criaturas caóticas, las myrmarcas irían decididamente a su encuentro para destruirlas. Las formícidas Myrmarcas al herir a una víctima le aplican veneno con su aguijon. Salvación de fortaleza CD 20, daño inicial y secundario 2d6 Destreza.
Formícida Reina
Esta criatura parece una hormiga gigantesca hinchada. Sus patas parecen atrofiadas y no ser funcionales. La formícida reina está sentada en el centro de la ciudad hormiguero, sin mover jamás su hinchada figura de la cámara real. Las myrmarcas más leales se encargan de su servicio y protección. La reina no puede moverse. Sin embargo, con sus aptitudes telepáticas puede enviar instrucciones y recibir noticias de toda formícida que se encuentre dentro de su alcance. Esta criatura mide unos 10 pies de largo, tal vez unos 4 pies de alto y pesa aproximadamente 3500 libras. La reina hablá formícido y común, aunque puede comunicarse telepáticamente con cualquier criatura dentro de 50 millas a la redonda (80 km) de la que sea conciente.
Combate
La reina no lucha, pues no tiene capacidad para moverse. Si es necesario, un equipo de obreras y myrmarcas (o esclavos dominados) arrastrarán su enorme masa adonde necesite ir. No obstante, esto sucede muy de tarde en tarde, y la mayoría de las veces, la reina permanece dentro de sus bien defendidas cámaras. A pesar de su absoluta ausencia de actividad física, la reina puede lanzar conjuros y utilzar sus aptitudes sortilegas con excelentes resultados, tanto en defensa propia como para proteger su ciudad. La reina puede lanzar conjuros arcanos como un hechicero de nivel 17.
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