Esta criatura parecec no ser nada más que un puñado de huesos animados. Unos puntos de luz rojiza arden en el interior de sus vacías cucencas oculares.
Los esqueletos son los huesos reanimados de los muertos, autómatas sin mente que obedecen las órdenes de sus amos malignos.
Estas criaturas muertas vivientes rara vez llevan mas ropa que los restos putrefactos de las ropas o armaduras que vistieran en el momento de su muerte.
Los esqueletos solamente hacen aquello que se les ordena; no pueden sacar conclusiones propias ni tomar la inciativa. Debido a esta razón, las instrucciones que se les den siempre han de ser sencillas, como: "Mata a todo el que entre en ésta cámara".
Un esqueleto ataca hasta que es destruido, porque para eso ha sido creado. La amenaza que plantee un grupo de esqueletos dependerá principalmente de su tamaño y cantidad.
Variantes de esqueletos
Esqueletos Combatientes
Utilizan armaduras, escudos, cascos y armas (espadas, mazas) también pueden ser arqueros.
Esqueletos Mágicos
Con técnicas arcanas básicas, son capaces de lansar conjuros tal y como solían hacerlo en vida.
Esqueleto Ardiente
Uno de estos esqueletos muertos vivientes arde con fuego inextinguible. Entre las variantes del esqueleto ardiente se incluyen el relampagueante (Que inflige daño por electricidad y es inmune a esta) y el de escarcha (que inflige daño por frío y es inmune a este).
Los ataques naturales de un esqueleto ardiente infligen 1d6 puntos de daño adicional por fuego.
Los esqueletos ardientes poseen inmunidad al fuego, pero no al frío.
Esqueleto Ágil
Un esqueleto ágil puede perseguir a los personajes por terreno inestable, pareces de roca, salientes estrechos y similares.
Un esqueleto ágil obtiene un bonificador de +4 a la destreza.

Esqueleto brutal
Los esqueletos brutales parecen disfrutar de manera irreflexiva destripando a sus víctimas con sus devastadores ataques de garras. Los que no tengan, no pueden ser esqueletos brutales.
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